
Riveira se vistió ayer de luto por la muerte de uno de sus convecinos, Edmundo V.V., de 36 años de edad, que falleció tras engancharse en el sistema de rotación de un aerogenerador del parque eólico de Zas, concretamente en el carrete de su caja de cambios, mientras realizaba labores de mantenimiento. Sus compañeros alertaron en seguida a los servicios de emergencias pero cuando llegaron no pudieron más que certificar su muerte. El accidente se produjo en torno a las 12 horas, sin embargo, el cuerpo no pudo ser liberado hasta casi cinco horas después. Y es que el reducido espacio de que disponían los bomberos para excarcelarlo así como los más de 32 metros de altura del molino, dificultaron el rescate en el que se empleó una grúa. Edmundo V.V., de 36 años y natural de Riveira, falleció ayer por la mañana en un accidente en el parque eólico de Zas. El joven realizaba labores de mantenimiento en el interior de la cabina de un aerogenerador del parque, a 32 metros de altura, cuando se enganchó en el sistema de rotación del aparato, concretamente en el carrete de la caja de cambios.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 12.36 horas, y en ese momento sus compañeros dieron la voz de alarma. Hasta el lugar se desplazaron los bomberos y el Grumir de Santa Comba así como una ambulancia del 061. Los equipos de emergencia subieron a lo alto del aerogenerador por el interior del aparato, y pudieron comprobar que el operario había fallecido. A partir de ese momento comenzó una ardua labor de cinco horas para recuperar el cuerpo ya que se encontraba atrapado en el interior de una cabina de pequeñas dimensiones; además, el fallecido medía casi dos metros de altura, lo que dificultó las labores.
Grandes dificultades > Ante la imposibilidad de sacar el cadáver por dentro del aerogenerador, se optó por hacerlo por el exterior, para lo cual fue necesaria la presencia de una grúa de gran tonelaje que trabajaba para la empresa del operario, Desarrollos Eólicos-EDP Renovables.
Una vez llegó la grúa al parque, procedente de Santiago, los equipos de emergencias le engancharon una cesta en la que subieron a lo alto del aerogenerador un bombero y un empleado de la empresa. Desde el interior, dos bomberos y un miembro del Grumir hicieron un agujero en la cabina por el que finalmente se extrajo el cuerpo hacia el exterior, depositándolo en la cesta. En total, cinco personas trabajaron durante cinco horas para cortar la cabina del aerogenerador y excarcelar el cuerpo.
Por la ropa y un brazo > La hipótesis que se baraja es que el rotor del aerogenerador le enganchó la ropa a la víctima hasta que la succionó, quedando atrapada por un brazo, por lo que habría muerto por aplastamiento. En ese momento el aparato eólico funcionaba a ralentí. Hasta el lugar de los hechos se desplazó también una ambulancia del 061 con un médico, la Policía Judicial de la Guardia Civil y la funeraria. No obstante, no fue hasta pasadas las cinco y media de la tarde cuando el juez ordenó el levantamiento del cadáver. Finalmente, un coche fúnebre se llevó el cuerpo. Hasta el lugar de los hechos acudieron también familiares de la víctima. El parque eólico de Pico de Meda está situado en el kilómetro 50 de la vía AC-545.
El accidente de ayer es el segundo que se produce esta semana en un parque eólico. Cabe recordar que el lunes un vecino de Malpica resultó herido de gravedad al caerle encima el aspa de un aerogenerador en el parque de Cova da Serpe, en Guitiriz (Lugo), fracturándole la pelvis.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 12.36 horas, y en ese momento sus compañeros dieron la voz de alarma. Hasta el lugar se desplazaron los bomberos y el Grumir de Santa Comba así como una ambulancia del 061. Los equipos de emergencia subieron a lo alto del aerogenerador por el interior del aparato, y pudieron comprobar que el operario había fallecido. A partir de ese momento comenzó una ardua labor de cinco horas para recuperar el cuerpo ya que se encontraba atrapado en el interior de una cabina de pequeñas dimensiones; además, el fallecido medía casi dos metros de altura, lo que dificultó las labores.
Grandes dificultades > Ante la imposibilidad de sacar el cadáver por dentro del aerogenerador, se optó por hacerlo por el exterior, para lo cual fue necesaria la presencia de una grúa de gran tonelaje que trabajaba para la empresa del operario, Desarrollos Eólicos-EDP Renovables.
Una vez llegó la grúa al parque, procedente de Santiago, los equipos de emergencias le engancharon una cesta en la que subieron a lo alto del aerogenerador un bombero y un empleado de la empresa. Desde el interior, dos bomberos y un miembro del Grumir hicieron un agujero en la cabina por el que finalmente se extrajo el cuerpo hacia el exterior, depositándolo en la cesta. En total, cinco personas trabajaron durante cinco horas para cortar la cabina del aerogenerador y excarcelar el cuerpo.
Por la ropa y un brazo > La hipótesis que se baraja es que el rotor del aerogenerador le enganchó la ropa a la víctima hasta que la succionó, quedando atrapada por un brazo, por lo que habría muerto por aplastamiento. En ese momento el aparato eólico funcionaba a ralentí. Hasta el lugar de los hechos se desplazó también una ambulancia del 061 con un médico, la Policía Judicial de la Guardia Civil y la funeraria. No obstante, no fue hasta pasadas las cinco y media de la tarde cuando el juez ordenó el levantamiento del cadáver. Finalmente, un coche fúnebre se llevó el cuerpo. Hasta el lugar de los hechos acudieron también familiares de la víctima. El parque eólico de Pico de Meda está situado en el kilómetro 50 de la vía AC-545.
El accidente de ayer es el segundo que se produce esta semana en un parque eólico. Cabe recordar que el lunes un vecino de Malpica resultó herido de gravedad al caerle encima el aspa de un aerogenerador en el parque de Cova da Serpe, en Guitiriz (Lugo), fracturándole la pelvis.
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